Por tercera vez en poco más de tres meses, las autoridades secuestraron precursores químicos que se utilizan para el procesamiento y el estiramiento de cocaína. La novedad se registra en un contexto en el que especialistas advierten sobre el avance del narcotráfico en el NOA.

En menos de dos días, Gendarmería Nacional decomisó al menos 47 toneladas de estos productos en controles de rutina. El primer procedimiento se concretó en Córdoba, donde los uniformados secuestraron 27,5 toneladas de carbonato de sodio. Según los informes oficiales, el cargamento había partido desde Río Negro y tenía como destino final la provincia de Catamarca.

Dos días después, en Santa Fe, la misma fuerza descubrió en otro control sobre una ruta nacional que un camionero transportaba 20 toneladas de soda cáustica. De acuerdo con los primeros datos, la carga había salido desde Buenos Aires y se dirigía a Salta.

Destinos

Los destinos de los cargamentos no son casuales. Catamarca, que hasta 2024 no aparecía en el mapa narco de la región, registró en 2025 el secuestro de más de 400 kilos de cocaína. Todas las líneas de investigación conducen a que se habría transformado en un centro de acopio. Al parecer, por su conexión con la llamada “Ruta de los Valles”, en esa provincia también se estaría realizando el estiramiento de cocaína.

La soda cáustica, en cambio, podría haber tenido como destino centros de producción ubicados en Bolivia, en localidades cercanas a la frontera con Argentina. “Es muy prematuro hablar sobre qué uso se le iba a dar. Solo podemos decir que no cumplía con las normas legales para ser transportada y por eso se procedió al secuestro de estos productos químicos”, indicó una fuente del Ministerio de Seguridad de la Nación.

En Tucumán

En los últimos meses no solo se detectó el traslado de grandes cantidades de precursores, sino también envíos en pequeñas partidas. En noviembre pasado, en el marco del Operativo Lapacho, la Policía encontró varias botellas con productos químicos que habían sido despachadas como encomiendas.

En un control realizado en el puesto de 7 de Abril, ubicado en Burruyacu, en el límite con Salta, los uniformados detuvieron -como es habitual- a un vehículo que transportaba paquetes. Al inspeccionar la carga, descubrieron cuatro conservadoras que, por su peso, llamaron la atención de los efectivos.

Tras solicitar autorización judicial para abrirlas, hallaron droga y hojas de coca. Pero la principal novedad fue el secuestro de 139 botellas con distintos productos químicos que suelen utilizarse para transformar la pasta base en cocaína. Según explicaron especialistas, también podrían haber estado destinadas al estiramiento de esa sustancia. De acuerdo con el parte policial, los envíos habían partido desde la capital salteña y tenían como destino la Provincia de Buenos Aires.

Funcionarios de la Justicia Federal ordenaron el secuestro de los precursores y la apertura de un expediente. Hasta el momento, no trascendieron detalles sobre el avance de la investigación.